Clínica del Pilar

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La Clínica del Pilar presta servicio a la ciudad de Barcelona desde 1962. Para la adaptación de sus instalaciones a las nuevas necesidades sanitarias, Quirónsalud no dudó en contar con el equipo de ENERO Arquitectura, que trabaja en una exhaustiva rehabilitación del centro desde 2014.

El proyecto de la rehabilitación de esta clínica consta de varias fases y en concreto, durante 2015, ENERO se ha encargado de la construcción de una nueva unidad de urgencias y otra de farmacia, de la reforma del acceso y de la mejora de los cuartos de instalaciones. Además, a día de hoy el estudio está centrado en la remodelación de la cocina y el comedor de personal, así como en la renovación de todos los ascensores de la clínica.

Para el buen desarrollo de los trabajos, ENERO ha planificado las obras cuidadosamente, dividiéndolas por tramos y unificando criterios para que el resultado final no muestre discrepancias entre unas zonas y otras. El objetivo final es lograr diseños sencillos y funcionales, sin perder de vista la vertiente estética.

Las soluciones adoptadas en cada caso responden a las diferentes necesidades de cada proyecto particular. Así, ENERO ha trasladado la unidad de urgencias desde el sótano hasta la planta baja, para que resultara más funcional. Con ese cambio, se han logrado reducir los tiempos de recorrido desde que el paciente llega al hospital hasta que puede ser atendido en un box. Además, con el cambio, los boxes y salas de espera disponen ahora de luz natural y se han aprovechado las obras para ampliar el servicio y mejorar la calidad del espacio.

Otra de las obras que ha llevado a cabo ENERO en la Clínica del Pilar es la reforma integral de la cocina, que se ha reconvertido en un espacio más funcional, con óptimas condiciones, más moderno y amplio. También se ha actualizado el comedor del personal. Por su parte, para los accesos a la clínica, se ha trabajado un diseño que actualiza su imagen sin perder su esencia de los años 60. Para ello, se ha utilizado la piedra Negro Villar, que combina con los colores de los alicatados de la fachada, seña de identidad de la clínica.

En todo este proceso, como en el resto de sus proyectos, ENERO siempre busca la eficiencia energética, lo que en este caso se ejemplifica con la utilización de equipos de climatización e iluminación con un buen balance energético, pero también con el empleo de medidas pasivas como la incorporación de buenos aislantes térmicos. Lo mismo ocurre con la aplicación de criterios de sostenibilidad, a través de los que ENERO busca la optimización de los recursos, empleando materiales con mucha durabilidad y poco mantenimiento y que sean lo más naturales posibles.

Por último, es importante apuntar que ENERO desarrolla estas obras en un edificio a pleno rendimiento, con una circulación ininterrumpida de pacientes. Para hacer frente a esta complejidad –característica por otro lado de los proyectos de arquitectura hospitalaria en que se especializa el estudio–, ENERO ha planificado cuidadosamente las fases de la obra, señalizando en cada una los accesos cambiantes a la clínica. Estas alteraciones del recorrido y los trabajos más delicados se ejecutan además por las noches y durante los fines de semana, momentos idóneos para causar la menor disrupción posible en la actividad corriente de la clínica.

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