Hay materiales que definen un entorno, como el marès en las islas Baleares. La imponente catedral de Palma de Mallorca o el Palacio de la Almudaina fueron construidos con esta arenisca formada por la litificación de las dunas. El marès
Desde la Edad Antigua, la cal ha sido un elemento clave en la construcción. Se utiliza como conglomerante y como pintura para blanquear las paredes, ofreciendo un reflejo de la luz solar capaz de mantener el fresco en los interiores
Los desarrollos urbanos modernos han roto el vínculo que existe entre un edificio y su entorno. Ese lazo sobrevive aún en el patrimonio rural, donde son los habitantes quienes construyen el espacio en el que viven. En el mundo rural el
Cuando un edificio se construye lo hace para perdurar. La búsqueda constante de los materiales más resistentes nos aseguran que el inmueble se conserve de la mejor manera posible a lo largo de los años, convirtiéndose en un testigo mudo