IA Y TECNOLOGÍAS DE VANGUARDIA EN EL DISEÑO DE HOSPITALES
El diseño de arquitectura hospitalaria exige hoy una combinación precisa de colaboración multidisciplinar, herramientas digitales avanzadas e innovación tecnológica. La integración de inteligencia artificial, coordinación BIM, industrialización y criterios de sostenibilidad no son ya opciones, sino condiciones necesarias para responder a la complejidad de estos edificios.
ARQUITECTURA SANITARIA COMO ORGANISMO VIVO: INGENIERÍA, IA Y COLABORACIÓN
El trabajo de ENERO Arquitectura en arquitectura sanitaria es, ante todo, un ejemplo de cómo este tipo de edificios se construye a través de la suma de muchas miradas. Sus propuestas no son únicamente ejercicios de diseño, sino proyectos multidisciplinares en los que conviven ingeniería, sostenibilidad, industrialización y coordinación BIM, junto con la sensibilidad espacial propia del estudio.

La complejidad de un edificio hospitalario exige precisión técnica, capacidad de anticipación y, sobre todo, una forma de trabajar profundamente colaborativa, en la que cada disciplina implicada aporta criterio y cada decisión se contrasta desde múltiples puntos de vista. Hemos diseñado una plataforma colaborativa llamada JANUS desde la que potenciamos la incorporación de herramientas digitales avanzadas y de flujos de trabajo asistidos por IA para acelerar la toma de decisiones y reducir plazos de entrega y ejecución. Estas innovaciones digitales permiten al equipo simular escenarios basados en nuestra experiencia de 20 años en el diseño de hospitales y centros sanitarios, uniendo la información de los procesos asistenciales, la experiencia del paciente, la gestión integral del edificio en fase de explotación y las investigaciones relevantes del sector para explorar alternativas que, con métodos convencionales, requieren plazos mucho más amplios. En este contexto, la tecnología no sustituye al equipo, sino que lo potencia.

La arquitectura sanitaria es un organismo vivo que se nutre del diálogo constante entre profesionales de la salud, gestores, arquitectos, ingenieros, especialistas en instalaciones, expertos en industrialización, diseñadores gráficos y equipos de visualización. Esta manera de trabajar es una condición indispensable para responder a los retos actuales del diseño hospitalario. Los intercambios técnicos, las decisiones compartidas y la voluntad de avanzar en paralelo permiten construir propuestas coherentes y ambiciosas, sostenidas por la confianza entre los equipos que basadas en la utilización de herramientas tecnológicas potencian el conocimiento para desarrollar propuestas innovadoras.
EL PROYECTO HOSPITALARIO EN ALCOBENDAS: UN ENCARGO ILUSIONANTE DESARROLLADO EN TIEMPO RÉCORD

El proyecto Hospitalario de Alcobendas, fruto de un concurso finalmente no concedido, es la materialización de esa filosofía y un buen ejemplo donde la multidisciplinariedad y la incorporación de la IA y de tecnologías de vanguardia permitió presentar una propuesta de gran valor en el tiempo récord de un mes. Desde el primer día, ENERO Arquitectura conjuntamente con el grupo hospitalario planteó el reto como un trabajo coral, en el que colaboradores como Deerns para la ingeniería de instalaciones y eficiencia energética , MACE en la propuesta para las certificaciones medioambientales que requería el proyecto, Colana Arquitectura como apoyo en la visualización de imágenes 3 D , BWRE en la coordinación general de la licitación , Componentes y Unidades Constructivas para desarrollar la propuesta de industrialización y el estudio creativo Mascalágrimas que colaboró en la creatividad y edición del video explicativo se sumaron a un proceso intenso, desarrollado en un plazo muy ajustado.
Inspirado en la forma de una cadena de ADN, símbolo universal de la vida y la ciencia médica, el edificio se presenta como una estructura fluida y continua, que entrelaza funciones, flujos y espacios con un enfoque profundamente humanizado y tecnológico.
Tres bandas programáticas longitudinales interconectadas como hélices de ADN organizan las plantas del edificio



En la complejidad de la parcela, muy extensa longitudinalmente, vimos una oportunidad. La parcela tiene una longitud de 530 metros, un desnivel longitudinal de 26 metros con una pendiente del 5% y la altura del proyecto estaba restringida a un máximo de 15 metros.
La distribución espacial de un hospital no solo responde a la necesidad de albergar distintos servicios clínicos, técnicos y logísticos, sino que está pensada estratégicamente para optimizar los flujos de circulación de pacientes, profesionales, suministros y visitantes.
El diálogo continuo crea un edificio que se entiende a sí mismo como un recorrido. Los cuatro bloques banqueados se acomodan al desnivel de la parcela y dibujan una secuencia tranquila en la que cada pieza encuentra su lugar. Dentro de esa secuencia, las habitaciones miran hacia la naturaleza y convierten la vista en parte del cuidado, mientras el el vestíbulo se desarrolla como un espacio lineal, continuo y multifuncional de 300 metros de longitud, que constituye el eje vertebrador del hospital. Es un espacio unitario, sin segmentaciones por tramos, en el que coexisten de forma fluida las funciones de acogida, espera, circulación y relación. Entre unos y otros, los patios de luz acercan el paisaje al interior y ayudan a quienes habitan el hospital a orientarse sin esfuerzo. Los jardines elipsoidales en cubierta se configuran como una red de espacios interconectados mediante senderos curvos y envolventes
Esta geometría no sólo genera un recorrido orgánico y amable, sino que fragmenta el espacio en zonas de actividad diferenciada, favoreciendo la autonomía de uso y la personalización de la experiencia terapéutica.


Con un programa de 160 habitaciones , 19 quirófanos, el edificio de uso hospitalario tiene una superficie de casi 38.000 m2 + aparcamientos.

El proyecto incorpora la industrialización del proceso constructivo y tecnología de vanguardia, y está diseñado para alcanzar un GRADO 5 DE INDUSTRIALIZACIÓN, que abarca estructura, cerramientos (fachadas), baños, cocinas, tabiques técnicos interiores e instalaciones, representando aproximadamente entre el 35 y el 50 % del PEM.

La cubierta participa de esa misma conversación y se transforma en una envolvente bioclimática innovadora, con jardines accesibles que ofrecen vegetación y recorridos a pacientes y profesionales. Sobre ella, los sistemas fotovoltaicos y microéolicos y los sistemas piezoeléctricos de microgeneración en zonas de alto tránsito producen energía en el propio edificio y empujan al hospital hacia un horizonte descarbonizado.

Para ENERO Arquitectura, el proyecto Hospitalario en Alcobendas es ya una referencia de cómo deben afrontarse los proyectos del futuro: con método, con tecnología y, sobre todo, con un equipo capaz de pensar, producir y decidir de manera conjunta.