Ampliación del Hospital Quirónsalud Badalona: retos y soluciones en la ejecución de obras en entornos hospitalarios
El Hospital Quirónsalud Badalona, inaugurado en diciembre de 2023, se ha consolidado como un centro de referencia en la atención médica en la región. Cuenta con un equipo altamente cualificado que abarca más de 35 especialidades médico-quirúrgicas, ofreciendo una atención integral y personalizada a sus pacientes. Actualmente el hospital se encuentra en un proceso de ampliación para mejorar su capacidad de atención y ofrecer nuevos servicios, sin perder de vista la humanización de los espacios y la entrada de luz natural que lo caracteriza.
La ampliación del servicio de hospitalización del Hospital Quirónsalud de Badalona responde a la necesidad de crecimiento del centro sin afectar su operatividad. Este centro representa como la arquitectura hospitalaria puede ser flexible, adaptando los distintos espacios a necesidades futuras. El proyecto ha sumado dos nuevas plantas, la cuarta y la quinta, libres en la planificación original. Esta acción ha permitido integrar la obra de manera eficiente con la infraestructura existente. Estas dos plantas habían sido reservadas en el diseño inicial del hospital, facilitando la adecuación de las habitaciones, la entrada de luz natural y la preinstalación de bajantes de saneamiento y montantes de climatización y gases.
Con un total de 1.330 m² de superficie útil, la ampliación incorpora 36 nuevas habitaciones individuales, incluyendo una suite por planta, así como nuevas salas de trabajo, controles de enfermería y áreas de soporte. La experiencia previa con las plantas ya operativas ha permitido realizar ajustes mínimos en esta nueva fase para optimizar la funcionalidad del espacio.

Interior de una de las habitaciones del Hospital Quirónsalud Badalona. Fotografía de Jorge Allende.
El desafío de construir en un hospital en funcionamiento
Trabajar en un entorno hospitalario implica retos específicos, especialmente en términos de seguridad y prevención de infecciones. Aunque la ampliación se encuentra en plantas independientes de la actividad actual, se han tomado medidas clave para minimizar riesgos y garantizar la seguridad y confort del personal y los pacientes. Desde el inicio, la planificación y coordinación con el hospital han sido fundamentales para evitar interferencias con la actividad asistencial y optimizar los accesos de materiales y trabajadores.
El control de polvo y partículas ha sido una prioridad, por lo que se han sellado puntos críticos como ascensores, montantes de instalaciones y núcleos de comunicación para evitar su propagación a otras áreas. Asimismo, se han reforzado los protocolos de limpieza en la zona de obra, garantizando una correcta gestión de residuos y escombros para mantener el entorno libre de contaminación. También se ha trabajado en un control estricto de accesos, estableciendo rutas específicas para trabajadores y materiales con el objetivo de reducir la posibilidad de contaminación cruzada.
Sectorización: clave para una ejecución segura y controlada
Uno de los puntos más relevantes en la ejecución ha sido la sectorización de la obra, un aspecto fundamental para garantizar la seguridad y el control de infecciones. Para ello, se han implementado barreras físicas con sistemas de tabiquería seca, asegurando su sellado con el pavimento y el falso techo. En los casos en los que ha sido necesario, estas barreras se han extendido hasta el forjado mediante el uso de plásticos, evitando la dispersión de partículas en suspensión.
El acceso a las áreas en construcción se ha regulado con puertas metálicas, en cuya salida hacia la zona limpia se han colocado alfombras adhesivas específicas para salas blancas, renovadas al menos una vez al día para garantizar su efectividad. Además, la planificación de la obra ha incluido la desinfección periódica de las zonas aledañas mediante fregado e higienización, realizándose un mínimo de dos veces al día en coordinación con los servicios de prevención del hospital.
La ejecución de la ampliación del Hospital Quirónsalud de Badalona representa un ejemplo de cómo la arquitectura hospitalaria puede adaptarse a la integración de nuevas infraestructuras sin comprometer el funcionamiento de un centro sanitario en actividad.

Exterior del Hospital Quirónsalud Badalona. Fotografía de Jorge Allende.