Hoy es el Día mundial de Internet y hemos querido rendirle homenaje con un pequeño post de nuestro director, Francisco Ortega, hablando sobre el término salutogénesis y cómo influye este concepto en la concepción de la práctica en arquitectura hospitalaria en Enero:

La teoría desarrollada por el académico y sociólogo Aaron Antonovsky, desarrolla el concepto de “estar sano” como el estado de equilibrio entre los estados patológicos o saludables de la vida relacionados con la salud, el estilo de vida, las experiencias emocionales y los factores psicosociales. Los sistemas de salud se han basado siempre en la curación de los estados patológicos, olvidándose del resto de factores.

Nosotros desde la arquitectura hospitalaria queremos dar un paso más e influir en el resto del entorno del paciente, llegando al fomento y la creación de nuevos estilos de vida, buenas experiencias emocionales y entornos sociales que generen salud a nuestro paciente.

El uso de la luz natural y la protección del ciclo circadiano, el tratamiento de los espacios a escala doméstica o el desarrollo de espacios de integración de actividades (vestíbulo), por ejemplo, son factores que influyen en la recuperación del paciente. Promovemos la salud desde nuestros espacios, no sólo la curación de la enfermedad.

Según Antonovsky, la capacidad del individuo de afrontar su estado de salud viene condicionado por el concepto de Estado de Coherencia en el que se alinean tres habilidades principales:

– Comprensión: capacidad comprender

– Asequible: existen posibilidades

– Sentido: tiene significado

Para traducir esto a arquitectura, el profesor arquitecto Alan Dilani, director de la Academia Internacional para el Diseño y la Salud, ha desarrollado un sistema en el que traslada la teoría de la salutogénesis en factores de diseño de los espacios.

De esta manera, el concepto de comprensión lo relaciona con la orientación dentro del edificio, los colores, la naturaleza, la percepción, los puntos de referencia o el placer. La asequibilidad está ligada a los elementos estéticos, la luz natural, los entornos “verdes”, la restauración, el interior, los estímulos o lo ergonómico. Por último, el sentido lo vincula a las distracciones positivas, la música, el arte, la cultura, las mascotas, el gimnasio, el apoyo social, el confort o las vistas.

Desde Enero Arquitectura, buscamos la combinación de todos estos factores para hacer que la experiencia de los pacientes, no sea el mero resultado de la curación de su proceso patológico, sino también el lugar en el que el estado de salud se promueve y mejora en cada detalle.

 

📸: Jorge Allende.